Aunque con un poco de retraso por falta de tiempo os voy a contar algunas cosas de la ruta trail del fin de verano, la del cordero a la estaca, que otros no han querido contar.
¡No creais que las rutas trail se improvisan!.
Es necesario planificar previamente con GoogleHeart,
meter datos en el GPS
y llevar las cosas bien organizadas.
Si es necesario, por cada dos traileros, uno que sea de la organización:

La vispera mandamos a Caleya a señalizar la ruta para que ponga flechas en todo el recorrido que debemos seguir.
- Caleya: ¿Y de qué color pongo las flechas?
- La organización: Del que quieras, joder. Mismamente del de tu jersey.

Tras las primeras pistas, idas y venidas por La Belga y La Barganiza en los alrededores de Oviedo, Chus necesita un cambio.
Ya ha visto cierto peligro en las pistas "fáciles" de Fran y se protege con un "Protektorenjacke" que es como los rudos moteros llaman al canesú motero.

Y es que, como dice el refrán:
"Detrás de un gran motero, siempre hay una gran mujer" . ¿O era dentro del motero? . No me acuerdo muy bien.

Todas las crónicas trail ponen a los moteros parados con cara de pavo en un camino de cabras sobre su montura.
Pero eso se va a acabar.
Esta crónica será distinta.
Porque estos traileros avanzan.
Nada los detiene.
Nada de caras de pavo:

El que seamos rudos moteros y que seamos capaces de escupir en marcha con el casco puesto, no excluye la sana camaradaría entre nosotros.
Por eso nos detenemos a ayudar a los que tienen problemas, aunque sean de la organización, pobres.

Los moteros del trail hacen rutas "por lo marrón".
Si las rutas son muy, muy, muy malas, vuelven de la ruta "con lo marrón" puesto, por fuera, y algunos por ....
Lo marrón está en el campo.
El campo es eso que hay a las afueras de las ciudades.
En el campo están las vacas y los árboles, que es lo que ven los moteros del trail cuando no miran lo marrón.
Esto es un árbol trail, del campo trail, del marrón trail. ¿Me vais siguiendo? . ¿Sí?
Pues como en el trail, que unos van siguiendo a otros.

Algunas rutas por las que anduvimos ya estaban señalizadas por un tal Santiago desde hace mucho tiempo.
Caleya le está muy agradecido, porque evitó tener que poner muchas más flechas.

Y ahora un aviso:
¡Que estos tíos del trail no os cuenten más fantasmadas sobre las dificultades, charcos y pedruscos del Pico Polio.!
El otro día, como estabamos sin desayunar, nos daba el olor del cordero a la estaca, y se corrío la voz de que no había cordero para todos, recorrimos el Pico Polio y el cordal de Urbiés en doce minutos, quince segundos y dos décimas. Eso sí, sin mirar pa los laos ni una vez.
Una foto ... y a correr.

De camino aprendimos que el campo no solo tiene árboles y vacas, y descubrimos el lugar donde se rodó Heidi.
Esta es la cabaña de Pedro.

También vimos cosas extraordinarias que claman al cielo en pleno siglo XXI.
Un camión sin ruedas sujetado por caballos.
Un ejemplo alucinante de maltrato animal innecesario.
La organización ya está tomando cartas en el asunto, y va a denunciar al caballo gandul que aparece por la izquierda por no colaborar con los demás.
En Casa Migio habiamos quedado a las tres.
Pero los moteros del trail nunca llegan puntuales para no parecer afeminados.
Allí nos encontramos con el sector trail-leonés que naturalmente también había llegado tarde: Arti, Jose y Tero. Pero naturalmente, un poquito antes que los asturianos.
El estrechamiento de los lazos entre León y Asturias se fue logrando por medio de:
saludos y cervezas,
charla y cervezas,
discusiones y cervezas,
canciones y cervezas,
abrazos y cervezas ....
Y nos dieron las cuatro esperando el cordero, porque yo creo que los que despellejan, trinchan y asan el cordero a la estaca deben ser todavía menos afeminados que los moteros y desde luego... mucho más chulos que nosotros.
Por si acaso nos daban gato por liebre, hip, después del estrechamiento de lazos asturleoneses, hip, me pasé por el asador, hip, a ver si todo estaba en orden.

Esto es lo que ví, y me pareció que efectivamente, hip, tras los estrechos lazos estaba todo en orden: ¡hips!
La comida fue fantástica para todos, excepto para el cordero claro.
Pero la sorpresa del día,
qué digo yo, de la semana,
bueno del mes,
e incluso del año,
y no me duelen prendas por decirlo, del siglo, nos la dió Arti.
Arti, muy emocionado, nos contó lo importante que son para él los MoterosAstures,
lo mucho que significan,
y que para celebrarlo nos invitaba al cordero a la estaca a todos los presentes, excepto al cordero a la estaca que ya no estaba presente.
Con su discurso, Arti nos dejó sin palabras y no pudimos rechazar la invitación.
Aquí se le ve, alegre y emocionado, firmando el cheque.

Y aquí haciendo entrega del cheque al maitre, que por su importe parecía que el cordero hubiera sido el protagonista principal del rodaje de Heidi.

Pero ante la sorpresa de los presentes, excepto del cordero a la estaca que ya no estaba presente, Arti aún fue más allá.
Y dijo que pensaba invitar a todos los moteros astures en todas las kedadas a las que asistiera de ahora en adelante.
Tan excelsas palabras confirmaron lo que todos pensábamos ya de Arti:
no solo es un hombre bueno,
sino que es el futuro hombre clave de nuestra organización.
Gracias Arti.
Aquí estamos todos junto a nuestro benefactor. Nunca olvidaremos sus promesas.

Desde entonces, la organización trail está muy ilusionada por el incremento repentino de los asistentes a las kedadas del sector trail, que no dejan de preguntarles. ¿Por cierto, viene Arti?
Pero la jornada no acaba ahí. Nuevas emociones nos esperan como la de perder a Jandro por el camino, ya que enfila para Gijón sin avisar, solo porque le entra sueño.
También nos entraba sueño a nosotros y subimos Pajares. ¿¡Acaso somos unas nenazas para irnos a casa a dormir!?
De hecho Fran y Arti subieron Pajares durmiendo.
Pero los jodíos corren más que despiertos. No los pude alcanzar.
En Pajares, una vez despiertos hablamos un poco de motos. Pero solo de las motos trail, sin dejarnos impresionar por las exibiciones de las RR haciendo aceleradas y cortes del encendido en la recta del alto de Pajares. Eso lo hace cualquiera. Bah.

A nosotros lo que nos impresionan son las rutas por las cumbres de lo marrón. Así que a las siete de la tarde nos despedimos de Arti, Jose y Tero, y nos vamos Fran y yo a hacer más pistas fáciles que no sabemos donde terminan, a ver si hoy nos despeñamos definitivamente, o nos perdemos por esos andurriales en una noche cerrada y tienen que venir a buscarnos. ¡Qué emocionante!
Cogemos unas pistas que conoce Fran en el culo del mundo y nos encontramos a un viejo amigo del motero: el mastín leonés cabreado.

Como no podemos agacharnos a por una piedra de suficiente tamaño sin que nos muerda, con dulces palabras le hablamos de la eterna amistad del hombre con el perro, hasta que se calma.

En el momento que el perro duda sobre los que le hemos dicho, aprovechamos para salir zumbando. Coño, esta vez hemos estado convincentes sin la piedra.
El sol ya se ha puesto, pero los caminos prometen...

Fran se adentra montaña arriba.

Descubrimos un valle feliz.

Hacemos la típica foto de los pavos en su montura, el espejito, la camara, etc, etc.

Roquedos grises y laderas boscosas en las que se pueden ver corzos, rebecos, osos, lobos y hasta dos venaos. Mirad con atención.

Aquí ya se puede ver uno de los venaos monte arriba.

Desde arriba dominamos la vista del valle:¡es impresionante!.
¿Dónde están las RR?
Oimos un vocecita: "Las únicas motos decentes son las trail".

Aquí está el otro venao, parece como extasiao.
No se cree que haya podido subir hasta aquí por aquellos pedregales botando por encima de los morrillos.

Desde aquí ya divisamos nuestro objetivo en el alto de la montaña.

Pero antes un homenaje a las vacas trail. ¿qué hacen estos tíos por aquí?

Yo a lo mío, que a mí estos tíos no me van a dar de comer.

Seguro que muchos conoceis esta cumbre, desde otro punto de vista. Se admiten apuestas. Paga Arti claro.
Aunque en esta situación,
lo peor para remontar la cumbre no es el desnivel,
ni la grava suelta que hace derrapar la rueda trasera en parado,
sino toda la familia de mastines cabreados que nos salen al encuentro.
Deben ser mas de doscientos o trescientos mastines.
Si os fijais en la foto los veis. Era ya casi de noche.

Fran me corrige: Que solo eran siete u ocho mastines cabreados, que el resto eran ovejas.
Pero digo yo que si las ovejas se enteran de que nosotros somos los del cordero a la estaca, se van a cabrear mas que los mastines.
Por si acaso, nos vamos echando virutas con las últimas luces del día pensando que aún nos queda alguna oportunidad para despeñarnos en la noche monte abajo.

Esto del trail no debe estar tan mal.
Son las nueve de la noche, estamos en lo alto de un monte sin saber muy bien por donde y como será la bajada, y a Fran parece que se le ve contento. Y Jandro, por el sueño que tenía, ya debe tar acostao, que tampoco está nada mal.

Volveremos.
Saludos para Chus4X4, JandroGS, Josete, Fran, Caleya, Arti, Jose y Tero. Encantado de haber compartido ese día con vosotros.