Buah!, en camarote ya debe ser la hostia. Yo siempre viajo en butaca y, como son tan incómodas, llevo la colchoneta autohinchable y el saco para dormir en el suelo.
Nunca vi cosa tan incómoda como las butacas esas de los ferrys, da igual la compañía.
Por cien euros está tirado de precio, una golosina, que diría el otro.
ya tengo los planes hechos: salgo de jueves por la noche, (pido el viernes y lunes de descanso), el viernes y sábado me voy a la fest noz de Sarzeau, el domingo rule a tomar el vermouth a Saint Malò, (como los ricos) y el lunes, pa casa. Por doscientos y poco euros una escapada de lo más chic.
